El Pr Bùi Quôc Châu - retrato por Patryck Aguilar

Origen del método

El Profesor Bùi Quôc Châu nace en Vinh Long el 3 de abril de 1942, Pr. Bùi Quôc Châu trabajaba como especialista en acupuntura en el Centro de Tratamientos de la Toxicomanía Binh Trieu de Saigón en 1977. Aprovechó el gran número de pacientes para validar sus teorías y establecer en 1980 su mapa de puntos fijos de la cara. Basándose en los trabajos occidentales de reflexología, tales como la iridología, la reflexología endonasal y la auriculoterapia, consigue establecer las bases de una disciplina terapéutica. Establece los principales esquemas de reflexión sobre la cara y más tarde, sobre el conjunto del cuerpo.

A partir de 1986, abandona definitivamente la utilización de agujas de acupuntura y las reemplaza por instrumentos estrictamente epidérmicos y específicos del Dien Chan. Concibe sus herramientas basándose en los efectos yin y yang que proporcionan al uso.
A finales de los años 1980, como resultado de una serie de seminarios que dió en la Habana, toda la red Cubana de Sanidad Pública adopta oficialmente el Dien Chan.

Hoy, el Pr. Châu continúa sus investigaciones en su clínica de Hô Chí Minh City (Saigón), Việt Y Ðạo Center con la ayuda de sus alumnos terapeutas que se encuentran tanto en el norte como en el sur de Vietnam. Sus 3 hijos, Bùi Minh Tâm, Bùi Minh Trí y Bùi Minh Luan han tomado el relevo de la dirección de la clínica y han mantenido el espíritu caritativo tratando a la gente más desfavorecida. Después de 30 años de perfeccionamiento y de experiencia, Pr. Dr. Bùi Quôc Châu y sus alumnos, (cerca de 100.000 entre Vietnam y otros países), organizan seminarios, dan conferencias y atienden a enfermos en más de 20 países. Pr. Bùi Quôc Châu es también el autor de numerosas publicaciones en revistas especializadas (tanto en Vietnam como en el extranjero); Participó en congresos diversos e internacionales de acupuntura, de medicina alternativa y de naturopatía.

El mapa de puntos de la Facioterapia

El Dien Chan y la reflexología

Así como la reflexología podal, nos muestra el cuerpo humano proyectado sobre la planta de los pies, la Facioterapia - Dien Chan ofrece proyecciones sobre la cara. A diferencia de otras técnicas reflexológicas, el Dien Chan posee más de 30 proyecciones que llamamos esquemas de reflexión. Asociados entre ellos, definen la multirreflexología.
Además, el Dien Chan ofrece el mapa de los puntos fijos descubiertos por el Pr. Châu, con el fin de completar los tratamientos y obtener más profundidad y exactitud al tratar la patología. Ofreciéndonos una multitud de posibilidades de cuidados sin tener que cambiar de técnica terapéutica, el Dien Chan nos brinda resultados rápidamente.

La Facioterapia - Dien Chan es una técnica sencilla de aprender y muy compleja a la hora de poder tratar distintas patologías.

El diálogo permanente con el paciente, la observación minuciosa de la cara, la combinación de las técnicas de estimulación basándonos en los esquemas de reflexión, así como la utilización de las herramientas de Dien Chan, la hacen una técnica creativa y dinámica.

El Dien Chan es una técnica terapéutica accesible que se adapta perfectamente al nivel de conocimiento de cada persona. Con poca experiencia podemos aliviar numerosas molestias como el dolor de cabeza, de espalda, regular el tránsito intestinal, las piernas pesadas, etc...
Pero, estudiando y practicando podemos llegar a resultados más duraderos y más profundos.
Como dice muy a menudo el Pr. Châu, «¡conseguirás muchos amigos practicando ell Dien Chan!».

En efecto la Facioterapia - Dien Chan es una buena herramienta para ampliar su red social, primero nuestros parientes, pero muy pronto nuestros vecinos y sus amigos. Nuestro rodillito se convierte en un buen aliado a la hora de tocar la cara de nuestros pacientes sin invadir su espacio íntimo; es una experiencia muy instructiva y agradable.

El Dien Chan permite mostrar nuestro altruismo, es un motor de felicidad. El hecho de poder enseñar a nuestros pacientes gestos simples de estimulación para que se los hagan ellos en sus casas, ayudamos a nuestro prójimo a que no sea pasivo frente a su problema, le damos soluciones y opciones para que pueda recuperar una postura activa frente a su recuperación.
Por otro lado, el terapeuta tiene interés de enseñar a utilizar el Dien Chan a sus paciente para optimizar los efectos de su sesión.
Enseñándole al paciente ciertos gestos de autorregulación, obtendrá mejores resultados en la próxima visita.

Para ser creativo en Dien Chan hay que consolidar una buena base teórica, familiarizarse con las herramientas y las técnicas de estimulación. El Dien Chan puede parecer al principio un libro de trucos y consejos que funcionan muy bien, pero no sería justo quedarse en este punto. Esta técnica permite profundizar mucho en nuestro trabajo terapéutico y resulta una herramienta de trabajo muy útil en nuestro día a día, tanto profesional como particular.

Son muchos los profesionales que han adaptado la Facioterapia - Dien Chan en sus consultas, desde médicos hasta reflexólogos pasando por especialista en acupuntura, osteópatas o terapeutas manuales, han integrado el Dien Chan de diferentes maneras.
La Facioterapia - Dien Chan no reemplaza ni niega ninguna otra técnica ni medicina; al contrario, complementa, se nutre y dinamiza el tratamiento gracias a su visión moderna, tridimensional y holística.

La fuerza del Dien Chan

Dien significa cara y superficie, Chan es un concepto muy nuevo para nuestra mentalidad terapéutica occidental y significa: diagnóstico y tratamiento a la vez.

Una de las fuerzas de Dien Chan es poder interrogar y dialogar con el paciente desde el inicio de nuestra sesión reflexológica; diagnóstico y tratamiento. Una buena manera de empezar una sesión podría ser preguntar simplemente «¿donde le duele?», nos marcará la zona a tratar. La observación y el diálogo constante con el paciente nos orientará el tratamiento a seguir. No debemos imponer el ritmo sino todo lo contrario, debemos aprender a seguir, observar las reacciones de nuestro paciente para poder adaptar a cada momento nuestras estimulaciones a su beneficio.

Este intercambio de impresiones nos permite ajustarnos al movimiento del Qi y conseguir resultados óptimos en poco tiempo. Efectivamente, una estimulación dura poco menos de un minuto, y con la práctica, el terapeuta se da cuenta de la evolución del tratamiento y se adapta. A su vez, el paciente se siente escuchado y bien atendido, lo que le permite estar muy receptivo a las estimulaciones propias del Dien Chan.

Preciso y global, gracias a sus numerosos esquemas, puntos y herramientas multirreflexológicos, el Dien Chan nos permite abordar al paciente en su dimensión global. Es recomendable empezar el tratamiento pasando un rodillo sobre la zona afectada siempre que sea posible. Este activación local anuncia al cerebro la parte del cuerpo implicada y acelera la microcirculación de la sangre y de la linfa. Esto permite optimizar las estimulaciones faciales realizadas a continuación.

Pensar global y actuar local, estimulando así nuestro mecanismo natural de autorregulación refuerza la circulación energética
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Por esta razón, la Facioterapia - Dien Chan también obtiene buenos resultados en las enfermedades crónicas. Científicamente es reconocido, que el cuerpo dispone de muchas estrategias para autorregularse y las técnicas no invasivas nos ayudan a acortar los tiempos de recuperación. Por esta razón, sentimos un calor con las estimulaciones de una herramienta yang o sentimos fresco con una herramienta de efectos yin. Gracias a los efectos yin \ yang de las herramientas multireflex, el terapeuta de Dien Chan conseguirá adaptar sus tratamientos para lograr resultados rápidos y sorprendentes.

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